Dino Buzzati en España. Notas para una historia de la recepción

Assumpta Camps
Universidad de Barcelona

En la historia de la traducción de la narrativa del s. XX en España (tema en el que venimos ocupándonos en los últimos años) el escritor Dino Buzzati (Belluno1906-Milán 1972) no constituye uno de los nombres principales, aunque su fortuna no es en modo alguno despreciable. Sin duda, se trata de un autor poco conocido en ámbito español, que muestra una fortuna algo desigual, que presenta dos momentos relevantes (el primero, en los años '50 y, el segundo, en los años '90 del siglo pasado), y una etapa intermedia de una menor presencia en el mercado español, sin por ello llegar a desaparecer totalmente.

La traducción de sus obras se orienta fundamentalmente al español, como cabía esperar, aunque existen algunas muestras de su producción en catalán y gallego. Éstas, sin embargo, son escasas y, sobre todo, muy recientes, en líneas generales. Por todo ello, habrá que buscar la recepción más representativa y abundante de la obra de Buzzati en el ámbito de influencia de la lengua española, aunque --como veremos-- publicada mayoritariamente en Barcelona en su primer momento. Esto obedece a las particularidades polisistémicas del contexto español, dotado, como es sabido, de varios centros de producción editorial (uno de ellos, Barcelona, y de primer orden, incluso en español) y una pluralidad lingüística, aunque predomina a todas luces, cuantitativamente y distributivamente, el español sobre las demás.

A continuación analizaremos la fortuna de Buzzati, con relación a su momento de introducción en España, y las particularidades de la evolución que presenta en este contexto, con particular atención a las breves muestras de su obra existentes en otras lenguas.

Prácticamente toda la obra de Buzzati se halla traducida en España, aunque de un modo desigual, y con bastante más dedicación a ciertos títulos, como Il deserto dei tartari (1940). Sin embargo, la primera muestra de su producción corresponde al Segreto del bosco vecchio (1935), en traducción de Antonio Espina publicada por la editorial José Janés de Barcelona en 1943, dentro de la colección "La Pléyade", como el número 1 de los "Novelistas italianos" (una traducción que se halla reeditada en 1959 por G.P. de Barcelona). J. Janés inaugura de este modo lo que será una larga lista de publicaciones en español de la obra de Buzzati, continuadas más tarde por Plaza & Janés (editorial barcelonesa a ella vinculada, como sabemos). Todas ellas se sitúan en los años '50 y principios de los '60. Así aparecen, por ejemplo, Los siete mensajeros (trad. de Rafael Olivar, J. Janés 1951; reeditada por G.P., Barcelona 1959), en una colección titulada significativamente "Los escritores de ahora"; en segundo lugar, El desierto de los tártaros (trad. de Hellen Ferro, J. Janés 1956); Pánico en la "Scala" (trad. de Paura alla Scala, obra de J. Farran Mayoral, J. Janés 1956; reeditada igualmente por G.P. de Barcelona en 1959); y El perro que ha visto a Dios (trad. de Il cane che ha visto a Dio, de Fernando Gutiérrez, J. Janés 1956). Este elenco se completa con la edición de las Obras de Dino Buzzati, esta vez bajo el sello de Plaza & Janés (Barcelona 1959). Se trata de un volumen misceláneo que contiene El secreto del bosque viejo, El desierto de los tártaros, Los siete mensajeros, Pánico en la "Scala", El perro que ha visto a Dios, En aquel preciso momento, Cuentos, y Un caso clínico. En el colaboraron varios traducciones que habían traducido anteriormente a Buzzati para J. Jané (es decir: A. Espina, H. Ferro, R. Olivar, J. Farran Mayoral, F. Gutiérrez, además de Domingo Pruna). Este último traductor, precisamente, se ocupará de la edición de El gran retrato para la misma Plaza & Janés en 1962.

Sin duda el año 1959 marca un hito en la fortuna de Buzzati en España, siendo esta casa editorial su máxima responsable. Podemos considerar que esta primera etapa de la fortuna hispánica de Buzzati presenta una recepción bastante contemporánea de las obras originales, con una diferencia de pocos años en varios casos (por ejemplo, Il segreto del bosco..., traducido a unos siete años de distancia, o bien I sette messaggeri, a nueve). En líneas generales, Buzzati se percibe como un autor coetáneo. Y quizá por lo mismo, no se observan preferencias en el conjunto de su producción: se publica básicamente lo disponible por entonces (obviamente, no pueden estar presentes aún Le notti difficili, de 1971, o Un amore de 1963, ni tampoco sus Settanta racconti, publicados en 1971), con un interés especial por la narrativa breve.

Sin embargo, los años '60 marcan una inflexión en dicha recepción. En primer lugar, porque la editorial que le había dado a conocer en España cede el relevo a G.P. de Barcelona (responsable de algunas reediciones ya a finales de los '50, como hemos visto), y porque se espacian considerablemente las muestras de su obra traducida en español.

Persisten algunos nombres de traductores ya anteriormente dedicados a Buzzati, como D. Pruna, quien publica en 1968 para G.P. de Barcelona Historias del atardecer (trad. de Storie del tramonto, reeditada, aunque muchos años más tarde, es decir, en 1976, por Plaza & Janés en la colección "Manantial", nº. 28). Mientras que otros traductores y nuevos títulos se incorporan al elenco. En concreto: Ángel Hidalgo Belloso, responsable de la traducción de Un amor para G.P. en 1969 (a tan sólo seis años de distancia de la edición en italiano, de 1963), igualmente reeditada en 1976 por Plaza & Janés, en la misma colección "Manantial", nº. 24).

A finales de los '60, por otra parte, se inicia la recepción en catalán de Buzzati, inexistente hasta esa fecha. La primera muestra corresponde a una miscelánea de narraciones breves titulada El gos que va veure Déu i altres contes, publicado - como la mayor parte de la narrativa italiana aparecida en catalán por entonces - por Edicions 62, en 1969, en traducción de Maria Lluïsa Mir de la Rosa; una edición que se recupera muchos más años más tarde, en 1985, sin cambio alguno, aunque incluida en una nueva colección (El cangur, nº. 85).

La mayor celeridad de recepción de las obras de Buzzati corresponde, sin embargo, a Le notti difficili, traducida con el título de Las noches difíciles por Carmen Artal para Argos Vergara de Barcelona en 1971 (y reeditada en 1983, sin cambio alguno, ni siquiera de colección). Con todo, cabe destacar que la muerte del autor, acaecida en 1972, no comportará, como acostumbra a ser frecuente en otros casos, ninguna recuperación significativa de su producción anterior. Habrá que esperar, al menos en el contexto español, a los años inmediatamente posteriores al final de la Dictadura. En ese momento tomará el relevo de la presentación de la obra de Buzzati la editorial Alianza, seguida de Alfaguara, y más tarde Debate, con lo que la recepción del autor italiano se desplaza de Barcelona a Madrid por primera vez. En efecto, en 1976 se publican los Relatos italianos del siglo XX (Alianza, Madrid 1976), en traducción de Esther Benítez, que incluyen un título de Buzzati: El desierto de los tártaros. Esta traducción será posteriormente reeditada por separado por la misma editorial dentro de la colección "Libro de Bolsillo" en 1982, 1990 y 1999 (siendo, por tanto, la última traducción de su obra, por el momento). Y reeditada igualmente por la editorial Orbis-Hispanoamérica en 1985 (en edición de lujo, con prólogo de Jorge Luis Borges), y la editorial Debate de Madrid en 1991 (con prólogo de Juan Carlos Suñén), en una edición que se volvió a publicar en 1995, dentro de la misma colección "Últimos clásicos", nº. 20). Alianza presentará asimismo, aunque por obra de otro traductor (Javier Setó) otro título buzzatiano que ya se conocía en España desde hacía varias décadas: Los siete mensajeros, repropuesto al lector español en fechas recientes, en concreto en 1995 (y reeditado en 1996). Por su parte, Alfaguara de Madrid inicia en los '80 una serie de publicaciones de traducciones de sus obras, con títulos alternativos que habían quedado olvidados desde hacía tiempo. Se trata, en concreto, La famosa invasione degli orsi in Sicilia, traducida como La famosa invasión de los osos en Sicilia por María Estébanez para una colección juvenil de esta editorial en 1981 (reeditada en 1983 con ilustraciones del autor, así como en 1988).

A mediados de los '80 se retoma, por su parte, la traducción de sus obras en catalán. En 1985 aparece por primera vez un título fundamental: El desert dels tàrtats, en traducción conjunta de Rosa Maria Pujol y Maria Mercè Sanabre para la Editorial Empúries de Barcelona, con una breve nota de las traductoras. Coincide con el mismo año de la reedición de El gos que va veure Déu i altres contes, de Edicions 62, como ya dijimos. Precisamente, la misma editorial y las mismas traductoras son responsables de la edición catalana de La famosa invasió dels óssos a Sicília, publicada en 1986. Con estas pocas muestras se concluye hasta la fecha la recepción catalana del autor, muy circunscrita, como se puede apreciar, a unos pocos títulos y a momentos muy puntuales de la segunda mitad del siglo XX. Ésta no muestra ningún eco de la recuperación de su fortuna que se produce en ámbito español en los años '90. Y es que se aprecia que en la última década del siglo pasado se asiste a un mayor interés por la obra de Buzzati, en líneas generales. Pero, muy especialmente, se observa la centralidad que ha ido adquiriendo con el tiempo Il deserto dei tartari, una obra que se va perfilando como el título fundamental de su producción narrativa. En esa misma década aparecen por primera vez dos traducciones más de Buzzati, esta vez en gallego, que insisten en este aspecto. Se trata de O deserto dos tártaros, de las Edicións Xerais de Galicia, en 1991, significativamente incluido en la colección "Grandes do noso tempo" (es decir, "grandes de nuestro tiempo"), traducción seguida de O can que viu a Deus e outros contos, por las Edicións do Cumio (Vilaboa, Pontevedra 1992), ambos a cargo de Xavier Rodríguez Baixeras. Esta década consolida no sólo El desierto... como la obra principal del autor, sino que nos presenta a un Buzzati ya alejado de la actualidad: como un clásico contemporáneo de lectura entretenida.